5 mitos sobre la protección solar: qué dice realmente la ciencia
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5 mitos sobre la protección solar: qué dice realmente la ciencia
La protección solar es uno de los hábitos más importantes para cuidar la piel y prevenir los efectos de la radiación ultravioleta. Sin embargo, todavía existen muchas creencias erróneas sobre el uso del protector solar que pueden llevarnos a protegernos de forma inadecuada.
¿El protector solar impide producir vitamina D? ¿El bronceado protege la piel? ¿Los protectores solares caducan? ¿Qué significa realmente el SPF? ¿Son seguros los filtros solares químicos?
En Beauty Moments repasamos cinco de los mitos más habituales sobre la fotoprotección, basándonos en las recomendaciones de sociedades dermatológicas y en la evidencia científica disponible.
1. ¿El protector solar bloquea la vitamina D?
Es una de las dudas más frecuentes.
La vitamina D se sintetiza en la piel gracias a la exposición a la radiación UVB. Por ello, durante años se ha pensado que el uso de protector solar podía impedir su producción.
Sin embargo, los estudios realizados hasta la fecha indican que, en condiciones reales de uso, el protector solar tiene un impacto mínimo o nulo sobre los niveles de vitamina D en la mayoría de las personas. Esto se debe, entre otros factores, a que normalmente no se aplica una cantidad perfecta de producto sobre toda la piel o existen zonas que permanecen expuestas.
Si existe un déficit de vitamina D, debe ser un profesional sanitario quien valore su causa y el tratamiento más adecuado. Dejar de utilizar protección solar no es una recomendación respaldada por la evidencia científica.
2. ¿El bronceado o "callo solar" protege la piel?
No.
Aunque muchas personas creen que una piel bronceada está protegida frente al sol, la realidad es que el bronceado es una respuesta de defensa del organismo frente al daño causado por la radiación ultravioleta.
Cuando la piel aumenta la producción de melanina, está intentando limitar el daño celular provocado por la exposición solar, pero esto no significa que deje de sufrir los efectos de la radiación UV.
Por ello, incluso si ya estás bronceado, es imprescindible seguir utilizando un protector solar de amplio espectro, reaplicarlo con frecuencia y evitar las horas de mayor intensidad solar.
3. ¿Los protectores solares caducan?
Sí.
Los protectores solares son productos cosméticos y, como tales, tienen una fecha de caducidad y un periodo de uso recomendado una vez abiertos.
Con el paso del tiempo, especialmente si el producto ha permanecido expuesto a altas temperaturas, humedad o luz solar directa, algunos de sus ingredientes pueden degradarse y perder eficacia.
Antes de utilizar un protector solar de temporadas anteriores, conviene revisar:
- La fecha de caducidad.
- El símbolo PAO (Period After Opening), que indica durante cuántos meses puede utilizarse una vez abierto.
- Que el producto conserve su color, olor y textura habituales.
Si presenta cambios evidentes, lo más recomendable es sustituirlo.
4. ¿El SPF indica cuántos minutos dura la protección?
No.
El SPF (Factor de Protección Solar) no indica el tiempo que puedes permanecer al sol.
Este índice mide la capacidad de un protector para reducir el riesgo de quemadura causada por la radiación UVB en condiciones estandarizadas de laboratorio. En la práctica, la duración de la protección depende de muchos factores, como la cantidad aplicada, la intensidad de la radiación solar, el sudor, el baño o el roce con la ropa y la toalla.
Por ello, las recomendaciones dermatológicas coinciden en la importancia de reaplicar el protector solar aproximadamente cada dos horas cuando existe exposición solar y siempre después del baño, de secarse con la toalla o de una sudoración intensa.
5. ¿Los filtros solares químicos son perjudiciales?
No existe evidencia científica que demuestre que los filtros solares químicos autorizados para su uso cosmético sean perjudiciales para la salud cuando se utilizan conforme a la normativa vigente.
Actualmente existen dos grandes tipos de filtros solares:
- Filtros minerales o físicos, que contienen ingredientes como el óxido de zinc o el dióxido de titanio.
- Filtros químicos u orgánicos, que absorben parte de la radiación ultravioleta antes de que pueda dañar la piel.
Ambos tipos de filtros son evaluados por las autoridades reguladoras antes de su autorización y deben cumplir estrictos requisitos de seguridad.
De hecho, muchas fórmulas actuales combinan distintos filtros para ofrecer una protección de amplio espectro frente a los rayos UVA y UVB, además de proporcionar texturas más cómodas y agradables para el uso diario.
La protección solar: un hábito imprescindible durante todo el año
Los dermatólogos coinciden en que utilizar protección solar de forma habitual es una de las medidas más eficaces para prevenir el fotoenvejecimiento prematuro y reducir los daños provocados por la radiación ultravioleta.
Aunque solemos asociar el protector solar con el verano, la exposición a los rayos UV se produce durante todo el año, incluso en días nublados.
Por ello, incorporar un protector solar facial y corporal a la rutina diaria es una inversión en la salud de la piel a largo plazo.
Recuerda estos consejos:
- Aplica una cantidad suficiente de protector solar.
- Reaplica cada dos horas durante la exposición solar.
- Utiliza protección también en invierno y en días nublados.
- Elige un protector solar adaptado a tu tipo de piel y a tus necesidades.
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En Beauty Moments creemos que la mejor rutina de cuidado empieza con una buena protección.
Por eso, seleccionamos protectores solares de alta cosmética formulados para proteger la piel frente a la radiación UV mientras ofrecen texturas agradables y tratamientos adaptados a cada necesidad.